Conocéis esa ventana en la que seguís pensando después de un viaje — la de los postigos índigo y la luz franca de la tarde? Romeo & Juliet recrea esa pausa, con dos corazones suspendidos enmarcados por madera tallada a mano y capas de óleo luminoso. De cerca, los postigos proyectan sombras reales; desde el otro lado de la habitación, la calma azul ancla un recibidor, un dormitorio o un rincón de comedor. En la página de la obra, explorad ángulos, primeros planos y notas de la colección Travel Memories, además de las dimensiones (40 x 40 cm + marco) y los materiales. Si despierta vuestra propia historia de viaje, seguid el enlace para ver más y contactarme directamente.
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